
Tantas veces arriesgué y jugué.. Tantas veces caí, tantas veces lloré. Que ahora no sé si quiero querer, y volver a caer.
Olvidarte es más difícil que encontrarse al sol de noche, que entender a los políticos o comprar la Torre Eiffel. Más difícil que fumarse un habano en American Airlines, más difícil que una flor plástica marchita. Olvidarte es mas difícil que encontrar una rosa en la arena y que encontrarse a un gato verde, o a un cubanito sin sabor; más difícil que Lady Di en la estación del metro. Olvidarte es tan difícil olvidarte... Es querer jalarle el pelo a una botella, es creer que la memoria es un cassette para borrar. Olvidarte es recordar que es imposible (Lamentablemente es la verdad). Incluso es más difícil que aguantarte. Olvidarte es un intento que no lo deseo tanto, porque tanto es que lo intento que me acuerdo mucho más... Y he llegado a sospechar que mi afán de no acordarme, es lo que me tiene enfermo de recuerdos. Olvidarte es lo que espero para reanudar mi vida, harta de seguir soñando con la posibilidad de que un día por error, o pura curiosidad le preguntes a un amigo por mis huesos.